Posesión...


"Se nublaron los cielos de tus ojos,

y como una paloma agonizante,

abatiste en mi pecho tu semblante

que tiñó el rosicler de los sonrojos.

Jardín de nardos y de mirtos rojos

era tu seno mórbido y fragante,

y al sucumbir, abriste palpitante

las puertas de marfil de tus hinojos.

Me diste generosa tus ardientes

labios, tu aguda lengua que cual fino

dardo vibraba en medio de tus dientes.

Y dócil, mustia, como débil hoja

que gime cuando pasa el torbellino,

gemiste de delicia y de congoja."


(Efrén Rebolledo)